Wednesday, January 23, 2013

Sentido común.


 



Sentido común.

Cuantas veces esas dos palabras han sido usadas para explicar una acción o para respaldar otra, o para simplemente condenar a alguien por carecer de él. Es algo que se posee o no, que es casi como la lógica y a veces usado como sinónimo, muy apreciado por gente de todos los niveles. No sé donde se compra, ni cómo obtenerlo, considero que es un abstracto que he sido sobrevalorado, que es muy subjetivo y local, en ningún momento universal, por lo que realmente no existe. Pero veamos cómo es definido por los eruditos:

“el don provisto para saber distinguir todo lo que nos rodea: el bien, el mal, la razón y la ignorancia”

“una facultad que posee la generalidad de las personas, para juzgar razonablemente las cosas”

Lo que es de común conocimiento y practica en un lugar del planeta puede ser algo totalmente estúpido (por decir lo menos) en otra parte del planeta, en diversas localidades de un mismo país, distintas áreas de una ciudad, distintas clases sociales de cualquier país.

Yo creo que el sentido común es un cumulo de conocimientos aprendidos casi por osmosis e inconscientemente, observando a la gente más cercana, en otras palabras por la experiencia . El sentido común está supeditado o restringido al grupo para el cual es común, por ejemplo un hemisferio, luego un continente, país, hasta llegar a una familia, o la célula más pequeña, una pareja. (Se necesita más de uno para que el sentido sea “común”). Cuando se tiene la oportunidad de viajar ya sea dentro de su propio país o mejor aun a otros países, nos podemos dar cuenta que lo que nos parecía costumbre universal, conocimiento de masas, no es practicado en otros lugares y todas esas cosas raras que los otros hacen, o dicen, o comen, son parte de su conocimiento local y las cosas que tú haces o comes o dices son las rarezas. Es como la creencia generalizada: “Los demás tienen acento, nosotros NO”.

Muchos descubrimientos científicos han derrumbado el sentido común en épocas pasadas y presentes (en la época de Colón el sentido común dictaba que la tierra era plana).

El buen sentido en cambio es algo muy personal, es la elección y adopción de un comportamiento especifico. Y es la diferencia de cómo se procesa la información que nos llega, lo que hace que un sentido o conocimiento común se convierta en buen sentido ¿seguimos haciendo lo mismo de siempre, o tomamos un camino un poco diferente?

En nuestros días muchas personas saben acerca de una mejor manera de vivir y ser, muchos pueden citar refranes y enseñanzas o leen a diario correos electrónicos, con historias y frases de grandes personajes como: Gandhi, el Dalai Lama, Lao Tsu, Francisco de Asís etc. (Es bien visto el citarlos).

Ya son de conocimiento general, los seminarios y libros de superación personal, son experiencias casi universales, cada vez son más las personas que los encuentran positivos, algo de conocimiento común y como las dietas, el ahorro, etc. son “de sentido común”.

Solo nos falta el buen sentido de practicarlas.

Thursday, August 16, 2012

La felicidad


Mucho se ha escrito y conversado acerca de la felicidad y como lograrla, se dan recetas y consejos, últimamente en la red internet, circulan citas de muchas personas notables que te indican el camino, y todos los que las leemos, las encontramos hermosas y en muchos casos ciertas. Solo que como con las dietas nos cuesta llevarlas a cabo y muchas veces pensamos que son solo pensamientos utópicos. 
Un joven miembro de mi familia me regaló uno de los más grandes elogios que he recibido:

 “Lo que más admiro de ti es que eres Feliz, no sé como lo haces, pero eres feliz”.
Y es cierto, soy feliz.

No he comprado mi felicidad, ni he caminado para encontrarla, ni se la debo a nadie, no está basada en el día anterior, ni me garantiza estar conmigo mañana, ni siquiera necesito un lugar para guardarla, no llega en fechas especiales ni envuelta en papel de regalo,  no se manifiesta de la misma manera ni del mismo color.
La vivo a cada momento, y cada día,  no es un estado permanente, ni constante, pero la vivo con distinta intensidad, la he sentido en épocas de abundancia y de escases, sé que no viene con la riqueza pero no son excluyentes.

Es verdad que no es constante, y como el resto del mundo tengo momentos de tristeza , de angustia, y he sentido en carne propia lo que llaman tragedias, lo que no ha pasado desapercibido ni sin dejar huella, solo que no me propongo el mantener el dolor vivo, se hace lo posible por soportar y aliviar el dolor , sin darle más importancia de la que merece, la vida es demasiado corta para perder el tiempo en la autocompasión.
Y no se trata solo de buscarle el lado positivo y estar contento todo el tiempo,  como dice Steven Covey: “si viajando de un punto a otro  te pierdes y mantienes una actitud positiva vas a estar contento, pero todavía vas a estar perdido”. Solo que si te pierdes y te ofuscas y te enojas vas a necesitar más tiempo para encontrar el camino correcto y vas a pasar un mal rato, en cambio si mantienes la calma o si la recuperas rápidamente, podrás ver con más claridad el camino correcto. Y el ser positivo no significa ser descuidado, puedes planificar tu viaje (o cualquier actividad) en forma eficiente y hasta científica, sintiéndote feliz mientras preparas y cuando ejecutas la acción planificada.

No hay receta para la felicidad, es algo interno, la debes sentir, y aun cuando hay libros y técnicas que te pueden ayudar a encontrar el camino, la felicidad esta dentro de ti no hay que buscarla en ninguna parte,  solo aprende a sentirte feliz.
Tal vez has leído o escuchado algo parecido de alguna persona famosa, te lo digo yo, un completo desconocido, que tal vez vive cercano a ti, y no lo ves. 
La felicidad es un regalo para ti, que viene de ti.   Cuando quieras sentirla, la felicidad va contigo, a toda hora.
Te deseo una feliz vida.